Pregúntele a Ramón Recién porque se ha visto afectada su compañía de traslado en autobús, con servicios principalmente hacía Nogales, Douglas y Phoenix, uno podría pensar que es debido a la violencia del narcotráfico o por el aumento de vigilancia de la patrulla fronteriza. Sin embargo la respuesta es un poco más obvia.
"Es por la crisis económica", comenta Ramón.
Ramón abrió su negocio García’s Shuttle hace dos años para ganarse la vida y servir a la comunidad. Sin embargo los tiempos han cambiados y su compañía muy pronto podría estar obligada a cerrarse."En otros tiempos teníamos mucho clientes, pero ahora no hay mucho trabajo", comentó Ramón.
"No nos podemos mantener como antes", dice Luís Alberto López Hernández, un conductor de shuttles a la compañia Sahuaro Shuttle.
El sostén principal de los negocios de transporte ha sido llevar a las personas a la frontera para visitar a sus familiares y amigos. La gran mayoría de clientes son de origen mexicano y tienen algún tipo de relación familiar con esa región. El motivo principal de la clientela mexicana parece ser mantener los lazos con la familia y los amigos, recoger a sus niños o para pasar los fines de semana con los abuelos. Pero incluso esto ha disminuido en los últimos años.
Luís Alberto maneja su autobús de ida y vuelta de South Tucson a Nogales dos veces al día desde que comenzó a trabajar como conductor hace dos meses. Por ser originario de Sonora, la zona fronteriza es familiar a él. Anteriormente, él hacia ese viaje para visitar cada tres o cuatro meses. Pero cuando la crisis económica comenzó en 2007, empezó a sentirla como muchos otros estadounidenses. Ahora sólo hace el viaje para visitar una vez al año.
Sin embargo, hay un grupo de viajeros fronterizos que siguen haciendo los viajes.
Arís, un estudiante de la preparatoria que hace tres años, se mudó de Santana, Sonora, a Tucson, dice que va al Nogales "en camino a Santana para visitar a los familiares o cuando tengo que ir al dentista.”
Como está el estado económico, muchos estadounidenses están yéndose a Nogales y otras ciudades fronterizas para ir al dentista y para comprar sus medicinas. De acuerdo con un estudio hecho en el 2010 por la Universidad de Arizona, alrededor de 750,000 personas viajaron al extranjero para recibir tratamiento médico debido a los bajos precios.
"Los precios aquí son mejores que en los Estados Unidos. Todos sabemos de eso", dice Diana Hernández, una asistente dental en Dental Smiles, ubicado justo en la frontera de Nogales, Sonora.
Con equipos de lo más innovadores y dentistas altamente capacitados, no solamente ofrecen mejores precios sino que el servicio es igual a la atención que uno recibe en los Estados Unidos.
"Los pacientes entran con una lista de cosas que les dijeron que necesiten y simplemente no es cierto. Puede que digan que necesitan 20 rellenos, pero en realidad lo único que necesitan son cinco" explica Diana.
Becky y Abel, que dieron solamente sus primeros nombres, son una pareja de Florence que hizo el viaje para que Abel se hiciera una corona.
Becky cuenta que "en los EE.UU una corona nos costaría $680 dólares. Aquí solamente cuesta $340 dólares".
Los precios farmaceúticos también son más bajos.
Al caminar por la ciudad se oyen muchas personas que atraen a clientes estadounidenses, incluyendo a Abel, a su farmacia con el incentivo de que los servicios son “¡Casi gratis!”.
Mónica Orozco, farmacéutica de Nogales dice que la mayoría de la clientela que visita su farmacia son estadounidenses.
"Muchas mujeres vienen a buscar crema para la piel", dijo Mónica. "Algunas me han comentado que han encontrado una marca en los Estados Unidos por más de $100 dólares. Aquí en México se pueden comprar de la misma calidad y ??en la misma cantidad a $32 dólares".
Según un estudio hecho en el 2010 por la Universidad de Arizona, el aumento de los precios y la falta de cobertura de seguro ha hecho que un 80 por ciento de los clientes en las clínicas de la frontera y las farmacias sean estadounidenses. La dura economía tiene un doble efecto en la región fronteriza. Al mismo tiempo que se está haciendo más difícil mantener los lazos familiares por resultado de los bajos ingresos en Estados Unidos, el turismo médico sigue siendo un futuro prometedor económico para muchos que lo necesitan.



